Si sentis la piel tirante, apagada y no parece responder a la crema hidratante, podrías tener la piel deshidratada. Entender la diferencia entre la piel seca y la deshidratada es fundamental para elegir los productos adecuados y crear una rutina de cuidado de la piel que realmente funcione.
Analicemos qué diferencia a estas dos afecciones, cómo saber si tu piel está deshidratada y, lo más importante, cómo tratarla.
¿Cuál es la diferencia entre piel seca y piel deshidratada?
La piel seca se caracteriza por la falta de producción de sebo. Si tenes piel seca, tu piel produce naturalmente menos sebo que la piel normal, grasa o mixta. Esto se debe principalmente a la genética, aunque puede empeorar por factores ambientales, el envejecimiento y ciertos productos para el cuidado de la piel. La piel seca es un tipo de piel permanente que requiere un cuidado constante.
La piel deshidratada, por otro lado, es una afección cutánea —no un tipo de piel— causada por la falta de agua en la capa más externa de la piel. Lo que hace que la piel deshidratada sea particularmente compleja es que cualquiera puede padecerla, independientemente de su tipo de piel. Sí, esto significa que podes tener piel grasa y aun así sufrir deshidratación. De hecho, la piel deshidratada en piel grasa o mixta es más común de lo que mucha gente cree.
¿La diferencia clave? La piel seca carece de sebo, mientras que la piel deshidratada carece de agua. Esta diferencia fundamental explica por qué usar solo una crema hidratante densa no necesariamente solucionará la deshidratación de la piel; es necesario abordar la hidratación, no solo la humectación.
¿Qué causa la deshidratación de la piel?
Comprender las causas de la deshidratación cutánea puede ayudarte a prevenir y tratar esta afección común de la piel con mayor eficacia. La piel sana contiene aproximadamente un 30 % de agua, esencial para mantener su elasticidad, firmeza y un aspecto terso y saludable. La deshidratación se produce cuando la piel pierde más agua de la que absorbe.
Varios factores pueden contribuir a la deshidratación cutánea:
- Factores ambientales: El frío, el clima seco, el viento y la baja humedad pueden resecar la superficie de la piel. Incluso la calefacción y el aire acondicionado pueden deshidratarla con el tiempo.
- Daño en la barrera cutánea: La barrera cutánea actúa como un escudo protector, previniendo la pérdida de agua y protegiendo contra irritantes. Cuando esta barrera se daña, ya sea por productos agresivos, exfoliación excesiva o factores ambientales, la pérdida de agua transepidérmica aumenta drásticamente, lo que provoca deshidratación.
- Factores del estilo de vida: No beber suficiente agua, consumir cafeína o alcohol en exceso, la falta de sueño y los altos niveles de estrés pueden contribuir a la sequedad y deshidratación de la piel.
- Productos agresivos para el cuidado de la piel: Los productos que contienen alcohol, fragancias fuertes o sulfatos agresivos pueden resecar la piel y alterar su función de barrera natural, empeorando la deshidratación.
- Duchas calientes: Si bien son muy agradables, las duchas largas y calientes pueden eliminar los aceites protectores naturales de la piel y su hidratación, dejándola seca o deshidratada.
Cómo tratar la piel deshidratada: Una rutina completa de cuidado de la piel
Crear una rutina eficaz para la piel deshidratada implica centrarse en tres objetivos principales: restaurar la hidratación, fortalecer la barrera cutánea y prevenir la pérdida de agua.
Paso 1: Usa un limpiador suave e hidratante
Tu limpiador es fundamental para toda tu rutina. Los limpiadores agresivos pueden empeorar la sequedad y la deshidratación de la piel al dañar la barrera cutánea y eliminar la humedad esencial. Buscá fórmulas suaves e hidratantes que limpien sin dejar la piel tirante. Nuestra Cleansing Milk es una excelente opción para la piel deshidratada, ya que limpia suavemente sin resecar.
Paso 2: Aplicar tónicos/serums hidratantes
Acá es donde vas a lograr el mayor impacto en la piel deshidratada. Los serums penetran profundamente y aportan ingredientes activos concentrados que ayudan a restaurar la hidratación y a fortalecer la barrera cutánea.
Para una hidratación intensa: El Serum con 2% de Ácido Hialurónico está clínicamente probado para hidratar la piel al instante y protegerla de los factores ambientales. Es una excelente opción para todo tipo de piel, incluyendo piel grasa o mixta con deshidratación.
Para fortalecer la barrera cutánea: El Ceramide 5% Milky Toner es ideal para pieles secas y deshidratadas. Formulado con un 5 % de ceramidas, un 2 % de pantenol y 1% de Ácido Poliglutámico, fortalece la barrera cutánea a la vez que hidrata y revitaliza la piel. Recordá agitarlo bien antes de aplicar.
#TMcoTip: Podes aplicar primero el Milky Toner seguido del Serum con Hialurónico.
Paso 3: Sellar la hidratación con crema hidratante
Las cremas hidratantes crean una barrera protectora que ayuda a retener toda la hidratación que acaba de aplicar. La crema hidratante con 1% de Ácido Hialurónico, Péptidos y Ceramidas es perfecta para pieles deshidratadas, ya que ofrece protección con un acabado luminoso y no graso.
CONSEJOS ADICIONALES:
Además de tu rutina de cuidado facial, algunos cambios en tu estilo de vida te pueden ayudar a prevenir y mejorar la deshidratación:
- Limita el tiempo y la temperatura de la ducha
- Usá un humidificador: humedecer el ambiente ayuda a prevenir la pérdida de agua de la piel.
- Mantente hidratado internamente: Si bien la hidratación tópica es fundamental, beber suficiente agua favorece la salud de la piel.
- Evitá productos agresivos: Evita productos con alcohol, fragancias fuertes y sulfatos agresivos que pueden dañar la barrera cutánea.
- Exfoliá con suavidad: si bien eliminar las células muertas de la piel puede mejorar la absorción de los productos, la exfoliación excesiva compromete la barrera cutánea.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD:
Nuestro BLOG está destinado a ayudar a educar sobre ingredientes específicos y temas generales de cuidado de la piel. Nuestros artículos están escritos para ser informativos. Tenga en cuenta que esto NO reemplaza las recomendaciones de los médicos.
